Después de estrenar “medusa” y “caronte“, la cantante Alba Reche ha publicado esta madrugada su primer álbum bajo el nombre de “quimera“, el monstruo de la mitología griega con tres cabezas. Tanto la temática como la estética del disco están muy bien cuidadas y provocan una metáfora continua para ilustrar una música suave, dulce y limpia.

Redacción: Diego Simón

Las letras de las once canciones despiertan un abanico enorme de sentimientos, como puede ser la nostalgia, la libertad, la soledad o la justicia. Cada palabra está cuidadosamente elegida y ninguna pasa desapercibida: “Prendo el alquitrán por si apareces en el humo“; “Tu cuerpo en lo profundo, sin saber dónde estará. Este suelo que es injusto, con cunetas de cristal“.

Alba ha conseguido dejar su marca personal en distintos géneros musicales y ha creado para cada tema un sonido protagonista. Canciones como “caronte“, “hestia” o “ares” crean un ambiente tan personal e íntimo que puedes notar cómo las notas del piano te transporta a su alma y, sobre todo, su corazón. Por otro lado, en “quimera“, “aura“, “niña“, “innana” y “asteria” la encargada de acompañar la perfecta voz de Alba es un sonido de guitarra que nos desvela la verdad y sinceridad de su música. El toque más eléctrico y divertido lo encontramos en los temas “lux“, “eco” y “medusa“, donde su voz encuentra un tono más pícaro y demuestra su versatilidad para hacernos llorar unas veces y bailar en otras.

Alba Reche nació para poder cantarnos estas historias únicas y conmovedoras con una voz delicada pero al mismo tiempo inquebrantable, una música variada pero bien construida en conjunto y unas letras que son poesía. Este disco es un regalo, y como tal merece que le cuiden.